domingo, 16 de febrero de 2014
SOLO UNA CARTA. PUNTO. ANSIAS LOCAS, ANSIAS TONTAS.
ANSIAS LOCAS, ANSIAS TONTAS
Luego de muchas de esas charlas comencé a tener muchas ideas recurrentes al respecto, por eso de que tengo una imaginación muy gráfica, y que me gusta hacer lo que pienso.
Comencé a tener muchas ansias de ti, porque no importaba a quien tuviera al lado no sentía lo mismo, no de la misma manera, contigo había sido dulce, placentero y agradable, todo, ese momento y otros momentos, mientras que con quien fuera que estuviera en ese momento, todo era monótono y mecánico y como que no conseguí tener nada de mi agrado, quizás por eso me impacienté.
Recorrí varias veces el camino largo y tedioso, para estar medianamente más cerca de ti, hice muchos planes para cambiar mis circunstancias, pero a la larga ninguno se dio.
Recuerdo una vez que estaba muy cerca, y no quisiste verme.
Recuerdo otra vez que cuando estaba preparada para irme, me dijiste que no lo hiciera, que no era el momento (está claro que no querías verme, y yo ilusoriamente seguía insistiendo, incluso autoinvitandome).
En una de esas hice un viaje de un solo día, porque realmente sentía la necesidad de verte, cuando se dio la oportunidad lo tomé como pretexto porque en realidad me importaba muy poco lo que supuestamente debía hacer por esos lares, pero luego de escucharte, me enojé al sentir que no querías verme, y me sentí una completa imbécil, fue un viaje muy largo, y una mañana muy incómoda, porque tenía la intención de verte al menos cinco minutos, pero las circunstancias no se dieron, y solo mandé todas mis ideas al carajo.
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