martes, 25 de mayo de 2010

TEORIA MARXISTA

La posición marxista frente a la sociedad establece una evaluación histórica de las relaciones sociales que se presentan acordes al contexto de la época; Marx en esta panorámica define la sociedad como una gran macroestructura cimentada en la economía, y dentro de la cual se establecen los demás aspectos característicos de toda colectividad, es decir, la cultura, la religión, la política, el arte y la filosofía; En vista de tal influencia económica en la construcción social, los cambios dados en la estructura económica van de la mano con los cambios en las demás estructuras que caracterizan un conglomerado social.

El aspecto económico es el centro de cualquier desarrollo social, ya que este determina la repartición de las clases sociales en el mundo capitalista, en el cual se establece un desequilibro ventajoso que mantiene los sistemas de producción económica, es decir se marcan las clases sociales, acordes a cada época, en la cual siempre existirán propietarios y trabajadores, diferenciación que Marx considera un tanto antagónica, a pesar de que la humanidad es una colectividad, las clases sociales que surgen dentro de los sistemas económicos solo evidencian la constante necesidad humana de dominio de unos con otros, recalcando los procesos de individuación que a lo largo de la historia ha establecido el se humano como individuo subjetivo.

Estas clases sociales mencionadas en los comienzos de “El manifiesto del partido comunista” (Marx), constituyen los ejes históricos de las luchas de clases, en la cual los oprimidos se revelan frente a sus opresores, lucha que da como resultado “la transformación social”; pero que finalmente solo da por resultado el resurgir de unas nuevas clases sociales, que siguen manteniendo los niveles de jerarquizacion, aventajando siempre a los propietarios por encima de los que no poseen bienes.

No importa la época que se vivencie, siempre se han establecido estas relaciones jerárquicas entre las diferentes clases sociales que surge; aunque básicamente son dos grupos, los que consiguen la soberanía económica y por consiguiente el dominio político, y los que por falta de capital económico se ven obligados a vender su fuerza de trabajo dentro del enorme sistema económico par su supervivencia; lo que una vez fue lucha del hombre con la naturaleza para subsistir, sigue siendo hoy en el mundo capitalista la lucha del hombre por mejorar su propia existencia en un contexto en el cual prevalece lo económico.

En esta panorámica cabe resaltar que la lucha de clases fue, es y seguirá siendo un elemento constante en el mundo, a pesar de que se mencione la igualdad como derecho primordial para los seres humanos, es la desigualdad en cierto sentido –división de clases sociales- lo que fortalece los sistemas organizativos de la economía.

Entre los mencionados burgueses y proletarios, la relación fundamental se encuentra basada en el “trabajo”, como la fuerza que mantiene los sistemas de producción, lo cual le proporciona un valor y una plusvalía, en una economía de ganancias fundadas en el valor del producto. Marx menciona que solo el trabajo da valor a un bien o servicio; en tanto que todo producto o bien dentro de su construcción lleva consigo una carga en el proceso de producción que dada su complejidad permite el establecimiento de su propio valor; acompañado de este Marx igualmente incluye “la plusvalía” como el valor adicional adquirido por un producto o bien, dentro de su modificación u creación, el cual es de intervención directa con el trabajo humano y las relaciones de producción, que le proporciona una variante a su valor, pero que no se le compensa al obrero sino a el dueño de los medios de producción, es decir al capitalista.

Para Marx la producción es una factor determinante en las relaciones de la sociedad, pues esta, establece de manera “obligatoria” la interacción constante entre el sujeto y las colectividades conformadas para la producción. Esta intervención social de cada individuo en su sociedad, no solo determina su posición de clase, sino también su pensamiento, su ideología, su cultura, su ética, su moral, y básicamente su concepción de sociedad y de mundo; factor que históricamente ha incidido en las luchas de clases.

Marx dentro de su filosofía social y sus análisis sociales e históricos aparte de proponer una reflexión frente a la influencia económica en el desarrollo y la organización de las sociedades, dados los sucesos y las condiciones; simplemente concibiendo la sociedad como una utopía, propone dejar a un lado el conformismo con la sociedad, planteando una sociedad mejor y mas justa. Puesto que la realidad social muestra la constante explotación del hombre por el hombre.

El hombre explotado por el hombre dentro del sistema económico del capitalismo, es simplemente un hombre enajenado a su propia sociedad. En el capitalismo el capitalista asume su posición de poder porque cuenta con la propiedad de las herramientas de producción, tanto las maquinas, la tecnología y la materia prima, como la “compra” del trabajador (obrero-proletario) que realiza el proceso para la transformación de la materia prima, con el objetivo de obtener un sueldo “compensatorio al tiempo y complejidad de sus labores” ; De esta manera el capitalista Mantiene la movilidad y funcionamiento de sus mercancías, puesto que cada una requiere una cantidad de fuerza de trabajo para su elaboración, y continua aumentando su capital económico, fortaleciendo la economía de la sociedad y en la misma medida preservando la diferencia de clases sociales constantemente resaltada.


El análisis de la situación de las clases en la sociedad con sistema económico-político-administrativo influenciado por el capitalismo, ha dado pie para el surgimiento de nuevas posiciones, de carácter un tanto socialista, como la de Marx , en la cual concibe una sociedad sin clases en el sistema político que el plantea, denominado comunismo. Sistemas económico-políticos basados en la igualdad de clases y en la libertad individual del ser humano. Diferente del capitalismo en el cual el hombre es solo un instrumento servil que ha entregado su libertad y abandonado su voluntad para proporcionársela a otro y permitirse ser dominado.

El hombre enajenado esta sometido al dominio de su propio entorno desde su nacimiento en todos sus aspectos, es decir que este es sometido desde su nacimiento a la voluntad de otros, de su sociedad, de la administración del estado, de la condición de clase, de su religión..., simplemente no conoce la verdadera posición de libertad, pues siempre esta condicionado en su actuar, en su pensar, y en su ser; cabe mencionar que el hombre enajenado debe transformar su condición en la libertad.

La sociedad, a pesar de la división de clases y los procesos de individuación del hombre cada vez mas marcados, aun sigue siendo una colectividad, ya que el hombre es un ser social por naturaleza, y aunque el sueño del verdadero comunismo aun no es un hecho realizado, ya que las manifestaciones de este carecen del completo ideal una sociedad sin clases; la humanidad no es totalmente un elemento desintegrado por la individuación del hombre.

Pero aun cuando mi actividad sea científica, etc., y muy rara vez pueda yo entregarme a ella en directa comunidad con otros, soy social porque actuó como hombre. No es solo que el material de mi actividad – como el lenguaje mismo, gracias al cual el pensador ejerce la suya – me sea dado como producto social, sino que mi propia existencia es actividad social; en consecuencia, lo es aquello que yo hago de mi, aquello que yo hago de mi para la sociedad y con la conciencia de mi como ser social. (1)

La teoría marxista fortalece los planteamientos de una sociedad ideal, de la igualdad y del acabose de las diferencias de unos con otros, y sobre todo recalca la mala influencia del sistema capitalista interesado solo en la mercancía y no en el factor humano. Es importante resaltar que la condición del ser humano no debe estar cimentada sencillamente en la acumulación de bienes y capital, pues las sociedades en esencia no son productos o mercancías , son los seres humanos el factor constituyente que caracteriza e identifica una sociedad; y en evidencia de esto el ideal del comunismo es acabar con las clases que han mantenido a la humanidad dividida y en constantes luchas, es la historia la que lo evidencia, y la que sugiere no repetir lo mismo; el gran paso para la transformación de la humanidad esta planteado en la abolición de clases sociales. “El comunismo, por fin, es la expresión positiva de la propiedad privada abolida y , en primer lugar, la propiedad privada general”.(2)

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1. Manuscritos de 1844, Tercer manuscrito (Propiedad privada y comunismo estadios de desarrollo de las concepciones comunistas. El comunismo grosero e igualitario. El comunismo como socialismo). Pág. 134
2. Manuscritos de 1844, Tercer manuscrito (Propiedad privada y comunismo estadios de desarrollo de las concepciones comunistas. El comunismo grosero e igualitario. El comunismo como socialismo).Pág.129.

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